

Llevando un mensaje de paz, salud, esperanza, fe y amor, mediante un ministerio integral.
Hace muchos años, vivían en Francia dos hombres que eran muy buenos amigos. Pasó el tiempo y uno fue condenado a prisión por el gobierno. Se le encontró culpable y fue sentenciado a muerte. El amigo del preso no se había olvidado de él. Obtuvo permiso para visitarlo en su celda. Mientras se hallaba solo con él, cambió las vestiduras que llevaba por las del preso y tomó también su lugar en la celda. Así el condenado escapó de la prisión y logró su libertad. Al día siguiente, el amigo fue ejecutado, mientras que el ex-preso huyó del país. Había obtenido su libertad porque su amigo lo amó tanto como para tomar su lugar y morir en vez de él, de modo que no tuviese que pagar la pena de su crimen. Del mismo modo, Jesús dejó las gloriosas cortes celestiales y descendió a esta cárcel del pecado, para tomar nuestro lugar, porque nos amaba en gran manera. Murió para librarnos de la penalidad del pecado, lo cual es la muerte. Al ver a Jesús morir por ti ¿puedes rechazarlo como tu Salvador? El hizo todo por salvarte. Pagó el precio de tu pecado y de tu rebeldía. ¿Tendrá que ser en vano su muerte? Ábrele hoy mismo tu corazón, déjale entrar y acepta el sacrificio que hizo por ti.
No se trata de quedarse a oscuras por ahorrar electricidad o de morir de frío y de hambre por no utilizar la calefacción o el refrigerador, pero todos podemos hacer algo para reducir las emisiones de dióxido de carbono y de metano, uno de los principales objetivos del Protocolo de Kioto.
La siguiente es una lista básica de consejos prácticos. Si tiene alguna otra idea envíela utilizando el formulario que encontrará al final de la nota.
Electricidad
Use la lavadora llena: ahorrará agua y electricidad
En la cocina
En el baño
Para movilizarse
Cuando pueda camine, monte en bicicleta o movilícese en transporte público en lugar de su utilizar su propio automóvil. Así contribuirá al ahorro de petróleo.
En la oficina

París, Francia.
2 feb 2007
Estas son algunas de las principales conclusiones del Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), al presentar su cuarto informe sobre las bases científicas de ese calentamiento que considera "inequívoco".
"Ahora tenemos una mayor certidumbre de lo que está ocurriendo que en el precedente estudio en 2001 y hay una probabilidad del 90 por ciento de que el aumento de la temperatura de la Tierra se deba a la concentración de gases de efecto invernadero por el uso por el hombre de combustibles fósiles", señaló la co-presidenta del grupo encargado del trabajo, Susan Solomon.
Aunque se mantuvieran las emisiones al nivel actual, "con muy alta certidumbre" el calentamiento en el siglo XXI será superior al constatado en el siglo XX, alertó Solomon al presentar el documento.
De entrada, el efecto acumulado de la contaminación acarreará un alza de la temperatura de unos 0,2 grados por década en los dos próximos decenios y luego la subida será de 0,1 grado suplementario cada diez años.
En el mejor de los casos, y a condición de que hubiera un cambio rápido en las estructuras económicas para hacerlas sostenibles, el incremento sería de 1,1 grados en el horizonte de 2100 respecto a las temperaturas constatadas en el periodo 1980-2000, por debajo del umbral de dos grados a partir del cual los científicos consideran que las consecuencias serían incontrolables.
Pero si la población y la economía continúan creciendo rápidamente y se mantiene el uso intensivo de las energías fósiles, la subida podría llegar a 6,4 grados.
Sea cual sea el escenario que finalmente se materialice, habrá consecuencias directas, como una disminución de las nevadas y del volumen de los casquetes polares, hasta el punto de que el hielo del Polo Norte podría derretirse completamente en verano hacia 2100.
Eso supondría, entre otras cosas, una elevación del nivel del mar que el IPCC estima entre 18 y 59 centímetros en función de las diferentes hipótesis.
Los fenómenos climáticos extremos, como las olas de calor o las trombas de agua, seguirán siendo más frecuentes y en los ciclones tropicales la velocidad del viento y las precipitaciones serán más intensas.
El calentamiento de la Tierra no será homogéneo, sino que será más acusado en los continentes que en el océano y en el hemisferio norte que en el sur, aunque en algunas partes del Atlántico norte esa subida de las temperaturas no será tan marcada, en lo que puede pesar una ralentización de la corriente oceánica conocida como "Gulf Stream".
Respecto a las precipitaciones, seguirán las tendencias recientes observadas, con un aumento en las latitudes más extremas y una disminución en las áreas subtropicales, lo que significa por ejemplo que la cuenca mediterránea será todavía más árida.
Detrás de todos estos fenómenos, según los científicos, están en particular las emisiones de dióxido de carbono (CO2), cuya concentración en la atmósfera ha pasado de unas 280 partículas por millón antes de la era industrial (en 1750) a 379 en 2005, y para las que el ritmo de incremento se ha acelerado desde 1995.
El presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, tras admitir que la certidumbre científica nunca puede ser total, insistió en que "ahora estamos mucho más seguros de la influencia humana en el cambio climático", y sin querer pronunciarse sobre lo que hay que hacer, sí señaló que en el mundo de los negocios o en la medicina se tienen que tomar decisiones sin disponer de una certidumbre total.
Al informe de hoy seguirán otros del IPCC sobre el impacto del cambio climático (en abril), la forma de mitigarlo (en mayo) y una síntesis dirigida a los responsables políticos que debe adoptarse en Valencia, Españan el 16 de noviembre.
Fuente: TVN Chile.
Me llamo Rubén, mido 1.80, peso 70 kgs. Tez blanca, ojos marrones y pelo castaño. Tengo buena salud general. Me siento una persona equilibrada, reflexiva, de sólidas convicciones y principios.
Soy licenciado en Teología, en Educación Física y soy Orientador. Me considero una persona intelectual, afectuosa, optimista, sincera y con un especial sentido del humor. Las dificultades las enfrento con entereza, determinación y sabiduría. Soy tenaz y persistente en mis metas. Me gusta ser sociable y amistoso con todos, aunque cultivo unas pocas amistades más íntimas y cercanas. Me gusta ayudar a la gente y hacerlas sentir bien. Me agrada conocer personas diferentes e interesantes, sobre todo si puedo aprender algo bueno de ellas.
Me gusta participar de actividades constructivas y sencillas. Estar en contacto con la naturaleza, ver un amanecer, una puesta de sol, jugar con un niño, reír y cantar; conversar con gente de edad y con gente joven; con gente instruida o simple.
No me gustan las injusticias y trato de hacer valer mis derechos y el de los demás. Las ofensas no me afectan, pues las paso por alto, ya que nadie igual a ti te puede ofender, el orgullo nos ofende, sea propio o de la otra persona. Siento que la indiferencia de los demás no es más que un mecanismo psicológico de defensa, motivado por el prejuicio, que tiene sus bases en el temor y la ignorancia. Creo que mucha gente tiene problemas de personalidad y psicológicos, por lo cual actúa con egoísmo, violencia, orgullo y vanidad. La desconfianza es un miedo a ser dañado que a mucha gente la aísla y paraliza, pero yo trato de que no me domine en forma injustificada e irracional. Para ello trato de conservar una buena salud mental y espiritual, llevando una vida en armonía con la naturaleza de mi propio ser, evitando la vida artificial y malsana, lo que significa ir contra la corriente de la sociedad, muchas veces.
Cuando conozco a alguien digno de admiración, se lo hago saber, y procuro su influencia y buena compañía. Procuro, además, entregar siempre lo mejor de mí. Trato siempre de desarrollar mis capacidades y fortalecer mis puntos débiles y confirmar mis puntos fuertes. Me encanta estudiar, leer, investigar, analizar temas de interés, explorar la naturaleza, ver documentales educativos y culturales, disfrutar del buen arte, hacer ciencia y experimentos, tocar instrumentos musicales, escuchar buena música, especialmente clásica o instrumental orquestada, leer y escribir poesías, estudiar idiomas, psicología, medicina, historia, teología, pedagogía, sociología, economía, botánica, zoología, microbiología, astronomía, etc. Me gusta la enseñanza, la oratoria, el deporte y recreación saludable; fui campeón de Chile en atletismo. Prefiero el agua pura, las frutas, verduras y legumbres, pues soy vegetariano.
Procuro ser amable y respetuoso; me gusta la cortesía nacida del corazón y no fingida. Lo mismo que el afecto y amor sincero, lo cual trato de entregar y perfeccionar en su calidad. En este sentido, especialmente, soy sincero, autentico, espontáneo y natural.
Con las personas que logro cultivar una amistad soy afectuoso y cálido. Me agradan mucho las actitudes de paciencia, bondad, alegría, autocontrol, humildad, perseverancia, fe, esperanza y amor. Por eso, admiro y simpatizo con las personas que manifiestan estas cualidades, y por lo mismo, procuro cultivarlas y desarrollarlas en mí.
Me gusta tocar el piano, la guitarra, dibujar, pintar, escribir, caminar, ir a la playa, al valle o a la montaña, viajar, la fotografía, el atletismo, el baloncesto y muchas otras actividades constructivas. Yo le doy mucha importancia al cuidado de la salud y al uso sabio de mis capacidades. Admito francamente que el respeto a las leyes de la salud, contribuye al buen funcionamiento del ser entero. Es por eso que no fumo, no consumo bebidas alcohólicas ni ingiero drogas o tóxicos. Mi formación espiritual ha creado en mí una autentica repulsión hacia estas dependencias. Encuentro que hay gozo en una vida sencilla y saludable, con una alimentación sana, con ejercicio, recreación, trabajo útil, descanso adecuado y servicio desinteresado en favor de los demás. Me gusta ser comunicativo, mirar a las personas a los ojos y tratar de comprenderlas. Me agradan las relaciones sociales. Creo que la mejor forma de combatir la soledad es hacer algo por los demás.
Yo soy de Chile, de la ciudad de Arica, donde tengo un restaurante, mi casa, mi familia y buenos amigos. Mi cumpleaños es el 15 de Abril. Sí, Dios me ha bendecido de una manera que tú no te imaginas. No tengo todo lo que amo, pero amo todo lo que tengo.
No pretendo ser superior a nadie. Por el contrario, admito mis propias limitaciones, pero trato de desarrollar un ambiente de agradable comprensión con la gente que me rodea y cuidar el medio ambiente natural, evitando contaminarlo.
Aunque acepto principios considerados austeros, hasta cierto punto, para muchos, lo hago alegre y voluntariamente. Me ocupo de muchas actividades que me brindan una vida intensa, vibrante y llena de sentido. El placer de servir me deja satisfecho, en paz con mi prójimo, conmigo mismo, con la naturaleza y con Dios.
Trato de equilibrar el sentido de la responsabilidad y trabajo, con ocasionales períodos de recreación. No soy perfecto, es claro, lo sé, pero, para enfrentar mis debilidades hago del compañerismo con Cristo una fuente de poder y buena voluntad, de segura comprensión, de amor, paz y nuevas energías para vivir.
No soy ajeno a la enfermedad, a la muerte, a la pobreza y dolor que me rodea, y que a veces se presenta en mi vida, pero veo más allá de la superficie de las contingencias que implica la vida en esta tierra. Sé que el mal es un enemigo vencido, que la muerte ya no es temible y que hay vida más allá. Y aunque participo de las actividades, preocupaciones, perplejidades y gozos en este mundo, respiro una atmósfera diferente, pues vivo con los pies en la tierra, pero con la mirada en el cielo, pues sé que Cristo volverá muy pronto, para poner punto final a esta larga y accidentada historia de la miseria humana. Por lo demás, creo que es la única solución real a los innumerables problemas humanos. Por ello quiero compartir mi alegría, fe y esperanza en las promesas de Dios, como las que hace Jesús: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis” (S.Juan 14: 1-3).
Mi libro de cabecera es
A pesar de mis limitaciones y defectos, sé que Dios me ama y acepta como soy; ofreciéndose a ayudarme a superarme y a darme una vida cada vez mejor. Soy conciente de que no soy el que debiera ser, tampoco soy el que pudiera ser, ni soy el que quisiera ser, pero por la gracia de Dios, soy el que soy, y no he recibido en vano su gracia y amor.
Bueno, a las personas hay que aceptarlas como son, nadie puede ser igual a otro y nadie puede ser igual a ti. Es por eso que tenemos que ser tolerantes y contribuir, de esa forma, a la paz y al amor en el mundo.