domingo, 5 de octubre de 2008

PARKINSON

Científicos descubren material genético que podría curar el Parkinson
Aún se encuentra en etapa investigativa y pronto la probarán en animales. De funcionar, podrían detener la enfermedad en su primera etapa de desarrollo.


Con el paso de los años, el temblor de Juan Pablo II se hizo cada vez más evidente. El mal de Parkinson de a poco fue inmovilizando su cuerpo, hasta que finalmente dejó de funcionar su corazón.

A los 37 años, Alejandro Saxton empezó a sentir los primeros síntomas de la enfermedad que lo mantiene atrapado. A los 39 años recibió el diagnóstico de Parkinson.

"Nunca presenté síntomas del Parkinson, simplemente me encontré en una depresión, fui tratado por la depresión pero nunca salí de ella", precisa.

El Parkinson afectó su motricidad fina, el principal elemento con el que trabajaba como técnico electrónico. Hoy vende sopaipillas en un carrito junto a su señora para solventar los más de 100 mil pesos que gasta mensualmente en medicamentos.

"Pierdes la expresión facial. Quieres sonreír, pero tu cara es dura, tu mirada es diferente, tu caminar es diferente", agrega.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa. Por razones desconocidas, el cuerpo deja de producir Dopamina, un neurotransmisor encargado de múltiples funciones en nuestro organismo, como controlar nuestros movimientos o sentir placer.

"Con el envejecimiento de la población está aumentando el número de casos y nosotros tenemos en Chile que nuestra población envejece claramente y eso hace que en la medida que va pasando el tiempo vamos teniendo más personas que van a tener esta situación de enfermedad de Parkinson", sostiene Pedro Chaná, neurólogo de la Clínica Alemana.

Junto al Papa Juan Pablo II, Mohammed Alí y Michael J. Fox, son algunas de sus más reconocidas víctimas. A la larga lista de enfermos en unos años más se sumará Sergey Brin, uno de los fundadores del imperio de Google.com.

Brin escribió en su blog que mediante un examen de ADN detectaron que llevaba en su código genético uno de los genes del Parkinson.

"Muchos de estos genes están asociados a los que se llaman los parkinson juveniles, que aparecen entre los 30 y los 40 años. Detecta toda una familia con estos pacientes y se puede hacer un examen genético, lo que puede detectar a personas que ni siquiera se les ha detectado este mal", afirma el profesor de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica, Gonzalo Bustos.

LRRK2 es uno de los 12 genes y combinaciones genéticas que están detrás de esta enfermedad. No de todas sus variaciones, sólo el 5 por ciento de los enfermos de Parkinson han heredado esta condición.

Eso es lo que se sabe hasta ahora, por eso científicos del mundo trabajan en el reconocimiento de la información genéticamente involucrada. Un banco de información genética en el que Chile también participa.

"Nosotros ahora en el Centro de Trastornos de Movimiento de la Universidad de Santiago estamos iniciando un protocolo con saliva en el cual se detecta no un gen, sino que varios genes y se busca poblaciones susceptibles", precisa el neurólogo Pedro Chaná.

La recopilación de la información y el reconocimiento es la primera etapa.

"La segunda etapa es decir bueno, hay una población susceptible y a esa población susceptible (hay que) ofrecer alternativas terapéuticas. Eso todavía está por venir", explica Chaná.

Se trata de una enfermedad que además de convertir en un calvario la vida de quienes la padecen, lleva a la muerte. De a poco todos los músculos del cuerpo se van poniendo rígidos, el último es el corazón.

A pesar de que en Chile no existe un registro local para saber la cantidad de personas que padecen el mal de Parkinson, nuestro país es parte de un selecto grupo de naciones que esta enfermedad. De hecho, en los laboratorios de la Universidad de Chile, un grupo de científicos investiga la cura definitiva del Parkinson.

En el cerebro de quienes padecen este mal, el problema comienza en la sustancia Nigra y se extiende al Estriado. Allí operan las neuronas dopaminérgicas encargadas de producir dopamina. Como los enfermos de Parkinson no la producen, algunos experimentos apuntan al trasplante de estas neuronas.

Juan Segura, investigador de Parkinson genético de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, sostiene que "el problema que ha habido con estos trasplantes es que se mueren las células y nosotros hemos logrado incorporar 2 genes a una célula dopaminérgica que permite que estas células sean resistentes y ante estos efectos tóxicos que produciría el aminocromo, que pensamos que es lo que produce la muerte intracelular, es totalmente resistente".

Es decir, que insertando estos genes a las neuronas trasplantadas, éstas sobrevivirían cumpliendo su papel conectándose con otras. Así el cerebro de los enfermos de Parkinson recobraría, en parte, su funcionamiento.
Lo trascendental de la investigación es haber descubierto estos genes protectores. Como su efectividad depende de la conexión de estas neuronas nuevas con las ya existentes, se trataría de una intervención efectiva en los primeros años de la enfermedad.

"El impacto sería que los pacientes podrían recuperar los movimientos y por otro lado sería una parte regenerativa para poder un poco curar la enfermedad. Para eso evidentemente que hay todo un camino por realizar hacia adelante", recalca Segura.

Están tramitando la patente de esta teoría, para luego experimentar en animales y si todo va bien, aplicarla en los seres humanos.

El mal de Parkinson es una incógnita que aparece junto al paso de los años. Su cura es un tema urgente: cuando la población del mundo está envejeciendo y nos volvemos cada vez más propensos a una vida más larga, pero inmovilizada por músculos rígidos y temblores incesantes.

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